A medida que vayas practicando y poco a poco, ve haciendo más presión en los labios, de manera que el sonido sea cada vez más limpio, con más sonidos armónicos. Fíjate cómo, si acercas lentamente la lengua hacia los dientes, los armónicos se potencian. A veces se convierte en un sonido como metálico.
Además puedes observar que si no usas la lengua para buscar este efecto sonoro también puedes encontrarlo acentuando la presión con tus mofletes.
Fuente -Luis Lumbreras-
